miércoles, 30 de septiembre de 2009

So, what kind of taxi do you need?

Voy a empezar con una anécdota de mi primer día para abrir boca.
Al vivir en un país extranjero te das cuenta de que algunas de las cosas que deberían resultar más fáciles y lógicas se convierten en un problemilla cuando te ves forzado a comunicarte en un idioma que no es el tuyo y a familiarizarte con determinados procedimientos que no son exactamente como imaginabas. En mi caso, el primer problema de este tipo lo tuve el día que me vi forzada a llamar a un taxi.
Resulta que mi residencia, Mary Gee, está algo alejada del campus y de la residencia en la que vive Lorena (Lorena es mi compi Erasmus de Valencia). Por eso el primer día, que teníamos una fiesta (sí, nosotros es que nos apuntamos a un bombardeo ya nada más llegar xD) decidí dejar mis cosas en su habitación y dedicarme a averigüar cómo llegar a mi casa al día siguiente, con la luz del día y la cabeza más despejada. Esa noche salimos, dormimos juntas en Freemens Common y, por la mañana, convenimos que lo mejor iba a ser llamar a un taxi para que nos llevara directamente a Mary Gee, maletas incluidas, y así yo pudiera instalarme tranquilamente.
Llamé a la compañia de taxis. Voy a transcribir más o menos la conversación.
Paula: Good Morning, is it Victoria Taxis?
Woman con un calcetín en la boca: Yes, it is.
P: I would like a taxi for Freemens Common, please.
W: which block?
P: Block EE *soltando el auricular* ¡Lorena, que vienen directamente al bloque que quieras!
W: where are you going?
P: *volviendo al teléfono* to Mary Gee Houses, for student accommodation.
W: Ok, what are you carrying?
P: ... ... ... what?
W: I said, what are you carrying?
P: ah, que qué llevo! Ok, let's see... a big bag... no, two big bags... with a smaller bag and... Lorena, que me dice que qué llevo.
W: ... how many people are you?
P: ah! Two, two people.
W: Ok, then *parrafada incomprensible con calcetín en la boca* I think that would be the best for you.
P: *sin entender un pito* ... Ok.
Después de eso bajamos las maletas al jardín y esperamos... y al cabo de unos diez minutos nos vimos aparecer una puta furgoneta con el símbolo de taxi que venía a recogernos. Casi nos doblamos de la risa, pero fue genial porque las maletas cupieron sin problema (cóo no) y nosotras viajamos comodísimas. Por otra parte, cobran lo mismo independientemente del modelo de taxi, así que la anécdota se quedó en unas risas. Probablemente, si yo hubiera entendido a la mujer con su acento inglés chungo, le habría explicado que con un taxi normal me bastaba (porque los cabs ingleses estos de toda la vida son gigantescos por dentro) y punto, pero al ver que ni me enteraba m mandó eso y arreando.
Fue la risa. Y de paso, señalar que aquí en Leicester todo parece montado par atender a estudiantes, incluidas las compañías de taxis. La universidad tiene mucho poder aquí y está como en todas partes... es guay pero algo scary XDD.
En fin, una anécdota de mil.

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